Exposición

Título Nosotros, robots.

La era de la Robolución ha llegado. Presentamos una exposición que se aventura a comprender un fenómeno presente y, sobre todo, futuro que transformará nuestra vida de manera integral: la robótica.

Lugar Universum Museo de las Ciencias, UNAM.
Nosotros, robots.

El ser humano lleva soñando con robots (aunque no los llamara así) al menos desde los tiempos de Aristóteles. La unión de la cibernética y la nueva mecánica supuso un impulso histórico en estos aparatos a mediados del siglo XX. Pero su eclosión real llega junto a la digitalización y la inteligencia artificial en el XXI, años en los que estamos viviendo profundas transformaciones en todo orden de cosas.

Los robots plantean nuevas oportunidades y retos para el mañana. No solo nos liberarán de difíciles y peligrosas tareas, sino que posiblemente superarán nuestras capacidades físicas y de procesamiento mental. Con ellos en nuestras vidas, también nos enfrentaremos a dilemas morales que surgirán de la convivencia con seres artificiales, a los que habrá que garantizar unos derechos y acotar unos límites.

Desde este siglo, con la fuerza de la digitalización y el desarrollo de la Inteligencia Artificial, vivimos en plena explosión de la robótica; son años de transformación de la mano de estas máquinas. ‘Nosotros, robots’ no solo es un recorrido por los hitos de la historia de esta tecnología desde la Antigüedad hasta el presente, sino que también reflexiona sobre los retos a los que se enfrenta la humanidad.

La muestra en UNIVERSUM se instaló exitosamente desde el mes de octubre, 2020 y está a la espera de recibir al público mexicano, al reactivarse la vida en la UNAM en la era post-covid. Mientras esperamos a que se abran las puertas en Universum, presentamos un recorrido virtual y una triviaBOT, para ir adentrándonos en el mundo de la robótica. La experiencia se desarrolló con base en el montaje de Fundación Telefónica Movistar en Ecuador, y tiene contenido exclusivo, como la visualización de todos los cómics. El visitante podrá entrar en la sala virtual, y al hacer clic en cualquiera de los puntos identificados, disfrutar de contenido y de una experiencia desde el ordenador o teléfono móvil.

La exposición, es comisariada por el escritor y analista español Andrés Ortega y, organizada en colaboración con Universum, Museo de la Ciencias; la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México; Casual Robots.

Al abrir las puertas en UNIVERSUM, el visitante se adentrará en el fenómeno de la robótica y podrá conocer piezas espectaculares como una reconstrucción a escala humana del ‘Caballero mecánico’ ideado por Leonardo da Vinci, hasta algunas maquetas de los personajes robóticos más emblemáticos de la ciencia-ficción como R2-D2 y BB8 (Star Wars) y T-800 (Terminator). La muestra en México presenta una selección de casi 30 robots, tres de ellos pertenecen a la UNAM; así como libros (“El hombre de arena, Der Sandmann, “Frank Read y el Hombre de Vapor”, Frank Reade and His Steam Man of the Plains, y “Fábulas de robots”, Bajki robotów, entre los principales); portadas de discos (Queen, Aerosmith, Daft Punk, Fear Factory, Beastie Boys, Ringo Starr, por mencionar algunas); juguetes, y un extraordinario material audiovisual.

La exposición está articulada en torno a cinco ejes temáticos que exploran el origen de los robots y sus antepasados, sus componentes y tipologías, sus usos y funciones, las emociones implícitas en su relación con los humanos, y la fascinación que ejercen desde hace siglos en el ámbito de la creación artística y literaria.


SECCIÓN 1

Antepasados

Un recorrido que establece una genealogía del robot y sus antepasados, desde las primeras menciones en la Antigüedad y la Edad Media, pasando por los autómatas del siglo XVIII y llegando al nacimiento del robot moderno en el siglo XX.

Aunque el término “robot” no lo encontramos hasta bien entrado el siglo XX, podemos encontrar una genealogía de todos esos artilugios y mecanismos que nos han llevado hasta la concepción actual de robot.

Es un hecho, hoy en día, que los robots están en todas partes. Inundan nuestra vida allá donde quiera que miremos. Nos pasamos gran parte del día interactuando con ellos para hacer nuestra vida más sencilla y es difícil imaginar un mundo sin ellos. Sin embargo, los robots no han existido siempre.

Algunos de los antepasados de los robots se encuentran en la literatura, y a comienzos del s. XIV en Europa, el movimiento constante y ordenado de los astros en el firmamento inspiró a los artesanos para hacer máquinas que pudieran indicar el tiempo.

No es de extrañar que muchos de los primeros autómatas con mecanismos de relojería se creasen para complementar relojes, como el de la Piazza di San Marco en Venecia. El s. XVIII fue uno de los más relevante del desarrollo de los autómatas, donde se consiguieron perfeccionar con el objetivo principal de impresionar y sorprender a los espectadores.

El siglo xx y los primeros robots

En el siglo XX se puede fechar el verdadero inicio de la robótica, puesto que es entonces cuando se pueden crear mecanismos autómatas programables.

En la Exposición Universal de Nueva York de 1939 se presentó al primer robot humanoide, Elektro, un “hombre-motor”. Tenía piel de aluminio, una altura de dos metros y ciento veinte kilos de peso y gracias a células fotoeléctricas podía ver y distinguir colores como el verde y el rojo. También se movía dando pasos y levantando los brazos, y contaba con habilidades tan curiosas como contar con los dedos, cantar, pronunciar hasta setecientas palabras, fumar e hinchar globos. Todo esto lo consiguió su padre, el ingeniero Joseph Barnett, al año siguiente, Elektro repetiría junto a su mascota, un perro robótico llamado Sparko.

Los primeros robots autónomos realmente capaces de moverse sin ningún tipo de intervención humana fueron Elmer y Elsie, creados en 1948.  Los primeros robots industriales fueron una creación del inventor estadounidense George Devol, quien fundó la primera empresa robótica de la historia, Unimation. Creó el primer brazo robótico programable, el Unimate, la máquina podía transportar piezas fundidas en molde hasta la cadena de montaje y soldarlas sobre el chasis del vehículo.

Hasta este momento, los robots habían estado prácticamente confinados a las fábricas y a los laboratorios de investigación. Sin embargo, en la década de 1980 irrumpieron en el mundo del consumo y desde entonces no lo han abandonado.


SECCIÓN 2

Conócenos

Esta sala virtual aborda el concepto “robot”, así como sus partes y tipologías, haciendo hincapié en las máquinas humanoides.

ROBOTA

Esta palabra de origen checo es la que dará lugar a robot. ¿Pero qué significa robota? Literalmente, “labor forzada” o servidumbre, derivado del término esclavo en las lenguas eslavas.

En el año 1920 el escritor checo Karel Čapek estrenó en Praga su obra de teatro R.U.R. (Robots Universales Rossum) y en ella utiliza el concepto que le sugiere su hermano Josef, “robot”, para nombrar a unos seres que aparecían en su obra y que se encargaban de hacer todo el trabajo duro y desagradable que no querían hacer los humanos.

CLASIFICACIÓN

Podemos organizarlos según el objetivo de su uso en la sociedad como robots industriales o de servicio, pero también en función de su autonomía, de su entorno de trabajo, movilidad, tamaño o forma.

Los robots industriales, comenzaron siendo brazos articulados que se utilizaban en entornos de fabricación industrial. Dentro de esta categoría también podemos encontrar a los denominados “cobots”.

Los robots de servicios pueden ser profesionales o de uso personal. En la medicina, la robótica es una herramienta utilizada para compensar las deficiencias y limitaciones que tiene el ser humano al llevar a cabo cirugías, estudios o tratamientos médicos.

En el ámbito doméstico contamos con multitud de robots que se encargan de mantener nuestros suelos limpios, por no hablar de los mal llamados robots de cocina. Otro tipo de robot es aquel creado con fines militares, tanto como arma como para realizar tareas de búsqueda y rescate de personas.

Humanoide, cualquier robot que recuerde en su forma a un ser humano se denomina humanoide.

Antropomórficos, dentro de este ámbito podemos diferenciar a las máquinas humanoides según su parecido físico a un sexo u otro. Si se parece a un hombre, estaríamos hablando de un androide, y si se asemeja a una mujer, ginoide.


SECCIÓN  3

Emociones

En esta área temática, destaca una selección de más de 20 cómics y juguetes, (de 1940 a la actualidad) que dan cuenta de los cambios en la aceptación de los robots por parte de la sociedad.

Robots y emociones son dos conceptos que no hace tanto tiempo creíamos impensables o asimilábamos a un futuro de ciencia ficción.

Cuando nos referimos a emociones del robot al humano, hablamos de inteligencia artificial unida, en este caso, a su carcasa física. Actualmente estos sistemas de programación empiezan a permitir que la máquina haga un diagnóstico de los sentimientos humanos para, posteriormente, procesar una respuesta que consideraríamos empática en otro semejante.


SECCIÓN 4

Ficción

Este recorrido analiza el tema de la vinculación emocional tanto de los robots a los humanos, mediante motores emocionales que simulan la empatía, como, al contrario, una relación que cambia según la edad y la cultura. También es una parada obligatoria hacer un recuento de las múltiples formas en las que el hombre ha soñado a los robots en la literatura, el cine, la televisión, la música y el arte, y cómo estas manifestaciones culturales han moldeado la comprensión sobre la robótica.

LITERATURA

En la literatura ya se había abordado qué ocurriría con la interacción entre el ser humano y las máquinas animadas, en este caso autómatas, en el siglo XIX con el auge del Romanticismo y la novela gótica. La obra más Influyente será, por supuesto, Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de Mary Shelley.

En la “época dorada” del género ficción, Isaac Asimov escritor, de origen ruso, es el responsable de que los robots dejasen de verse como asesinos y fuente de desgracias, sacudiéndose de este modo de lo que él llamaba el “complejo de Frankestein”. Sus primeros relatos protagonizados por seres mecánicos fueron agrupados en la antología Yo, Robot (1950), las famosas Tres Leyes de la Robótica y su relato más influyente El hombre bicentenario (1976).

EL CINE Y LA TV

El honor de contar con el primer robot de la historia del cine tal y como luego sería imaginado se lo debemos otorgar a Harry Houdini, el famoso mago y no tan buen actor. En su serie The Master Mystery (1919). El primer robot realmente famoso e influyente del séptimo arte sería la María Futura o Maschinenmensch de Metrópolis (1927).

Más amables serían los robots de El mago de Oz (1939) y Planeta prohibido (1956). Por otro lado, Robby el Robot, era un simpático ayudante doméstico, una versión femenina llegaría en los años sesenta en la figura de Robotina de la serie animada Los Supersónicos.

En la década de 1970, en la pequeña pantalla teníamos a los enemigos robot de Battlestar Galactica o al androide Data de Star Trek, en la grande hacían su debut unos androides que se revelaban en el parque de atracciones de Westworld (1973) y los también rebeldes robots de la saga Star Wars, R2-D2 y C-3PO. En los ochenta llegaron los Transformers y, por supuesto, uno de los iconos de la acción y la ciencia ficción ochenteros: Terminator, aparecido por primera vez en 1984.

En las siguientes dos décadas se exploraron los mismos personajes en varias secuelas, y nació uno de los robots más carismáticos de la historia de la televisión: Bender de Futurama.


SECCIÓN 5

A tu servicio

En este espacio, se aborda un repaso reflexivo sobre los robots, el hombre y el futuro. Es decir, aquellos aspectos de la vida humana que se transformarán mediante la acción robótica.

El presente anuncia ya importantes cambios que transformarán nuestra vida cotidiana, el trabajo e, incluso, la propia naturaleza del ser humano. En el día a día interactuamos constantemente con la tecnología. Los robots forman parte de este desarrollo tecnológico que alcanza la fabricación industrial, el transporte, las comunicaciones y la medicina.